miércoles, 4 de febrero de 2015


Paco José González


DIMELO TÚ




¿Dónde alcanza mi duda?,
estelar, cósmica, infinita,
como lagrimas azules de lluvia
en primavera.
¿Dónde dejo de ser yo?
¿Dónde soy el eco de las voces
circundantes?
¿Dónde debo parar?.
¿Dónde nace el abismo?.
¿Dónde acaban los sueños
y empiezan las luces de hospital?.
Dime ,princesa de aquel lago
imaginado,
dime, sonora presencia,
que siempre eres distancia.
Dímelo tú arcángel
desterrado,
tú que acechas las sonrisas
en las barras de los bares olvidados.
Dímelo tú ,
que vendes paraísos
de embriaguez
y caramelos
de esperanza disecados.
¡ Dime!...
muda y cruel amenaza diferida
en cómodas cuotas bimensuales
de interés superlativo ,
como el sol frente a tu casa sin ventanas.
¿Donde?.
¿Qué línea roja imaginaria
es la frontera de tu reino?
¿cuál de aquellas alambradas
son las vallas de tu patio
infinitamente muerto,
como todas la muertes 
de mi voz en el silencio de tus garras?.



El infierno son las horas lentas, los minutos muertos, los segundos eternos, las tardes perdidas, las noches quemadas, las buenas noticias en bocas extrañas ,los golpes certeros por manos amadas, el miedo, la duda y todas las inexorables certezas, que van con nosotros como una sombra indeseada.

4 comentarios:

  1. ¡Qué bueno! No tengo palabras para describirte y me ha gustado sobremanera es tan original que te doy un 100 como buen poeta... Saludos de amistad de Rafael Molero

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  2. Me encanta, eso es lo que pensé al leerlo. No se trata solo de saber usar las palabras, sino de darles un sentido tan profundo, y expresarse tan maravillosamente.
    Es, complejamente precioso. Gracias por compartirlo.

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  3. Tan sublime como todo lo que escribes, te felicito Francisco, tienes el don de la palabra.
    Saludos,
    Tania González

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